lunes, 25 de septiembre de 2017

Tarta de queso, yogurt y kiwi berries

Buenos días!! Hoy traigo postre "exótico" por así decirlo ya que los kiwi berries todavía son algo "nuevo", especialmente para los que vivimos en Galicia, donde todos los alimentos tardan mucho más en llegar... si es que llegan! La combinación de sabores de esta cheesecake de kiwi y yogurt me encanta, el yogurt le da un punto más fresco que si fuera solo de queso, el sabor de los kiwi berries es mucho más dulces que los normales, así que quedan genial en esta tarta, y al utilizar productos bajos en grasa esta cheesecake es mucho más suave, ligera y fresca que otras. Vamos, un postre ideal para cuando nos apetece algo dulce pero no queremos sentirnos pesados después.


Sobra decir que podéis utilizar kiwis normales en lugar de kiwi berries, incluso podéis cambiar el kiwi por otra fruta de vuestra elección. También podéis hacer una cheesecake más cremosa utilizando productos que no sean bajos en grasa, será una tarta más pesada pero mucho más cremosa. En esta ocasión me he decantado por los productos con menos grasa porque quería conseguir una tarta con el mismo sabor pero mucho más ligera, la textura es casi de panna cotta o similar, tipo flan de huevo incluso. La base de galletas para mí es imprescindible, pero siempre podéis hacerla sin base si preferís que sea todavía más ligera y fresca. Vamos, que hay muchas versiones posibles de esta tarta ;)


Cómo hacer una cheesecake de yogurt con kiwi berries


Ingredientes:

-1/2 paquete de galletas tipo Digestive
-40gr mantequilla
-3 cucharadas de agua
-1 pizca de sal

-250gr queso philadelphia light
-250gr yogurt griego light
-3 cucharadas de miel u otro endulzante (o más si lo queréis bien dulce)
-150ml leche
-4 láminas de gelatina
-Kiwi berry para poner encima

-Láminas acetato para hacer los moldes (podéis hacer una tarta más grande con un molde tradicional)

Preparación:

Trituramos las galletas con la pizca de sal hasta hacerlas polvo, yo las pongo en una bolsa y las aplasto con un rodillo.

Derretimos la mantequilla, le añadimos las tres cucharadas de agua, mezclamos y lo echamos a la bolsa de las galletas. Mezclamos bien con las manos (podéis hacerlo en un bol si os resulta más fácil, yo así lo hago más rápido y mancho menos, jeje), debe quedar una textura de arena mojada.

Poner la gelatina con agua fria a remojar.

Batir el queso y el yogurt en un bol.

Calentar la leche hasta que hierva, separar del fuego y añadir las láminas de gelatina (ya blandas) escurridas, remover bien hasta que se disuelvan por completo. Añadir al bol del queso. Dejar reposar en la nevera hasta que espese un poco

Poner en una bandeja una lámina de papel antiadherente, coger el acetato y cortar tiras de la altura que queramos para las cheesecake. Enrollarlas y fijar con celo, colocarlas sobre el papael antiadherente y rellenar con base de galletas presionando bien para que quede firme la base (paso imprescindible para que no queden huecos por los que se os salga la crema de queso luego).

Sacamos la crema de queso de la nevera, batimos un poco y la añadimos por encima de la galleta, dejamos reposar en la nevera hasta que cuajen (unas 2 horas son más que suficientes).

Desmoldar las mini tartas de queso, cortar los kiwi berry y colocarlos por encima para decorar.


jueves, 21 de septiembre de 2017

Nachos mexicanos a mi manera

Siguiendo en la línea del post anterior, hoy os traigo la "receta" de los nachos mexicanos a mi manera, de receta tiene poco... porque no es más que juntar ingredientes y listo. Pero si no los habéis probado nunca así hacedlo, me encantan!! Que conste que los de carne también... bueno... es que me gustan todos... pero estos son muuuuy fáciles y rápidos de hacer, así que cuando tengo antojo de nachos y se me cruza la oportunidad de prepararlos para un picoteo con amigos pues preparo estos. La verdad es que gustan a todos y son muy versátiles, ya que si hay alguien a quien no le guste uno de los ingredientes se puede cambiar fácilmente por otro o directamente omitirlo. Por ejemplo, el pico de gallo a veces lo preparo solo con pimientos y cebolla, otras veces añado tomate también, a veces con cilantro y otras veces sin él pues no a todo el mundo le gusta su sabor. Lo mismo para la carne, a veces los preparo con jamón serrano y otras veces con bacon, pero las opciones son muchas!! Espero que os gusten :)



Cómo hacer nachos mexicanos con pico de gallo


Ingredientes:

-Nachos (los que más os guste)

-Jamón serrano o bacon (cantidad al gusto, yo suelo poner unos 50-80gr)
-Queso rallado (el que más os guste, yo suelo tirar por alguno suave, pero voy cambiando, cantidad al gusto, la necesaria para cubrir la bandeja)

-1/2 cebolla
-1 tomate pequeño
-1/2 pimiento rojo
-1/2 pimiento verde

-Brocomole
-Crema fresca (o nata espesa si no la encontráis)

Preparación:

Empezamos por el jamón serrano, lo cortamos en taquitos y lo pasamos por una sartén hasta que se dore bien, lo mismo si elegimos bacon. Cuando esté listo reservamos.

Colocamos en una bandeja de horno grande los nachos, deben quedar lo más expandidos que podamos, por eso es mejor que la bandeja de horno sea lo más grande posible. Ponemos encima bien repartido el jamón que hemos cocinado, y sobre todo ello el queso rallado, cubriendo bien todos los nachos. Llevamos al horno a 200º unos 10 minutos máximo, hasta que el queso se funda.

Mientras pasamos a hacer el pico de gallo: picamos la cebolla, el tomate y los pimientos en cubitos lo más pequeños que podamos. Los ponemos en un bol, mezclamos (podéis añadirle sal, pimienta, zumo de lima... o dejarlo así sin más!).

Cuando el queso se haya fundido sacamos los nachos del horno, ponemos el pico de gallo bien repartido por encima.  En otros dos boles ponemos el brocomole y la crema fresca. Son mis favoritos para acompañar los nachos.

Listo para servir el conjunto y que los invitados disfruten!!


lunes, 18 de septiembre de 2017

Brocomole: guacamole bajo en grasa con brócoli

Buenos días!! Hoy sigo en la línea de recetas más sanas para este último trimestre del año! Si a algo me he aficionado en el último año o dos años ha sido a la comida mexicana, cada vez me gusta más, aunque por desgracia por aquí no tenemos muchos mexicanos para poder disfrutar de esta gastronomía. Es por ello que muchas veces termino por cocinar en casa platos mexicanos (adaptados eh! Que no soy ninguna experta... y procuro adaptarlos a mis gustos ya que estamos... jeje). El guacamole me chifla... pero no es precisamente light, así que cuando vi esto del brocomole en la revista Coolt no pude evitar probarlo en casa y eso es lo que os traigo hoy! Aunque en principio pueda parecer que no va a saber a guacamole la verdad es que sí que tiene su punto!!! Obviamente el sabor del brócoli está ahí... pero a mí me encanta el brécol así que esta alternativa al guacamole tradicional me encanta!! Y es mucho más ligero así que también me sienta mejor al estómago, vamos, que os lo recomiendo sí o sí. Además, es super fácil de hacer y tampoco se tarda mucho... y si lo hacéis en una cena o comida con amigos seguro que los dejáis con la boca hiper mega abierta :D



Cómo hacer un guacamole bajo en grasas y más ligero: brocomole


Ingredientes (para cantidades industriales!! mejor hacer la mitad):

-2 ramas de brécol
-1 diente de ajo
-1 aguacate
-Cilantro fresco al gusto
-Zumo de 1 lima
-Sal
-Pimienta

Preparación:

Lo primero es cocinar el brécol, yo lo corto bien pequeñito (podéis ayudaros de una picadora) y lo cocino al vapor en el estuche de Lékué, es muy rápido y cómodo. Luego lo dejamos enfriar un rato.

Mientras picamos el ajo, pelamos el aguacate, exprimimos el zumo de la lima y cortamos las hojas de cilantro.

En un vaso de la batidora ponemos todos los ingredientes, añadimos sal y pimienta al gusto y trituramos. Podéis reservar algo de brécol, ajo, cilantro y aguacate para añadirle trocitos por el medio, si no, trituramos todo hasta conseguir una consistencia cremosa y listo.

Lo podéis comer así o dejarlo enfriar un ratito más en la nevera. Está delicioso!! Para comer con nachos, con palitos de pan, en tostas o incluso como guarnición para un pescado a la plancha... os lo aseguro! :)


lunes, 11 de septiembre de 2017

Tarta de queso, chocolate y moras (sin azúcar)

Buenos días!! Volvemos con un postre aprovechando que aún quedan algunas moras en los lugares más afortunados, porque por aquí ya prácticamente no queda ni una!! Este tipo de tartas me encantan para preparar en verano porque son fresquitas, necesitan nevera sí o sí para que aguante cuajada la tarta, pero luego se deshace en la boca con una cremosidad irresistible. La que os traigo hoy con chocolate negro no es nada empalagosa, la podéis hacer con chocolate blanco que queda extraordinariamente rica (sí, he hecho esta tarta con varios chocolate y todas han quedado de muerte!!) pero es algo más empalagosa, apta solo para amantes del chocolate blanco, jejeje. Lo mejor es que es una tarta super fácil de hacer, apenas lleva tiempo prepararla, se mancha poco y no necesita horno, vamos, que son todo ventajas. Así que espero que os animéis a hacerla y os guste tanto como nos gustó a nosotros :D



Cómo hacer una tarta cremosa de moras, chocolate y queso


Ingredientes:

-1/2 rulo galletas digestive
-70gr mantequilla
-2 cucharadas de agua
-1 pizca de sal

-200 chocolate negro (sin azúcar)
-250 queso crema
-200ml nata
-Moras al gusto (mínimo 150gr)

Preparación:

Trituramos las galletas hasta hacerlas polvo, yo lo hago metiéndolas en una bolsa y aplastándolas con un rodillo.

Derretimos la mantequilla y mezclamos con las galletas hasta que quede una textura de arena mojada, yo añado además dos cucharadas de agua para no utilizar más cantidad de mantequilla, también añadimos a esta mezcla la pizca de sal que le da un punto delicioso en contraste con el dulce que va a llevar encima. Hacemos la base de la tarta, yo forro el molde con papel antiadherente y entonces pongo encima de la base la masa de galletas, con una cuchara o con los dedos la vamos aplastando hasta cubrir toda la superficie.

Fundimos el chocolate en el microondas con cuidado de que no se queme.

En un bol aparte ponemos la nata un poco batida (mejor utilizar crema espesa), el queso y añadimos el chocolate, trituramos todo con ayuda de una batidora hasta que quede una crema uniforme.

Ponemos sobre la base de galletas la mitad de la crema que acabamos de hacer, cubrimos todo con moras y ponemos encima el resto de la crema. Ponemos más moras por encima para decorar y llevamos la tarta a la nevera un mínimo de 3-4 horas, mejor hacerla de un día para otro, así cuajará por completo y estará fresquita para tomarla :)



Espero que os guste!!!


Nota: el chocolate que utilizo es sin azúcar, pero con edulcorantes, por eso queda ya la masa algo dulce. Si para vosotros es demasiado amarga podéis endulzar la tarta con un par de cucharadas de miel. Si la hacéis de chocolate blanco, con lo dulce que es no hará falta endulzar la tarta con nada.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Repostería saludable: sustituir ingredientes no saludables por otros más adecuados

Hoy os traigo un post que creo que puede resultar de utilidad cuando estamos tratando de comer de una forma más saludable, especialmente si somos amantes de los dulces y la repostería. Creo que este post puede ser interesante y útil porque hace poco me vi en la encrucijada de cocinar una tarta que suele hacer mi madre pero que lleva mantequilla... y quería sustituir la mantequilla por otro ingrediente más saludable, sabía que había varias opciones... pero no cuál era la más adecuada. Fruto de eso os traigo este post con receta probadas donde el cambio de un ingrediente no saludable (como la mantequilla o el azúcar) por otro más saludable (como las frutas o las legumbres) dan como resultado postres igualmente deliciosos pero mucho más sanos :)

Cómo sustituir el azúcar en un postre sin utilizar edulcorantes

En primer lugar, ahora que empezamos nuevo curso escolar y somos muchos los que nos proponemos retomar la dieta, comer más sano y eliminar ciertos ingredientes..., seguro que os interesa saber cómo podemos cambiar el azúcar en una receta por algo que no sean edulcorantes, algo más natural y que siente mejor a nuestro estómago (ojo, no digo que los edulcorantes sean malos, de hecho los consumo, pero no siempre me sientan bien, especialmente en grandes cantidades).

Una gran opción para sustituir el azúcar es añadir dátiles a nuestra receta. Bien triturados aportan todo el dulzor sin añadir sabor. Particularmente es el sustituto que más me gusta. Aunque cuidado, porque son calóricos!! Siempre será mejor que añadir azúcar refinado, pero con moderación ;)

Aquí tenéis un ejemplo de uso de los dátiles para endulzar, ni más ni menos que una crema de chocolate y avellanas, vamos, una Nocilla o Nutella sin azúcar y con todo el sabor ;)


Cómo sustituir el huevo en un bizcocho

Cuando queremos hacer un bizcocho pero no tenemos huevos, alguien es intolerante al huevo o simplemente queremos reducir el consumo de huevos o las calorías que aportan a un bizcocho, una alternativa muy buena y saludable es añadir puré de plátano. No tenemos más que tener un plátano en su punto, ni verde ni demasiado maduro, machacarlo bien hasta hacerlo puré y listo!! Aquí os dejo un ejemplo de bizcocho de chocolate estupendo ;)



Cómo sustituir la mantequilla en una tarta o brownie

El plátano no solo nos sirve para sustituir los huevos, también para evitar añadir más grasas como la mantequilla, especialmente en bizcochos o tartas como esta de manzana, que es la tarta de manzana tradicional pero mucho más ligera gracias a sustitutos como el plátano ;)

Otra opción es cambiar las grasas de la mantequilla por alubias... siiiiii... aluuuubias, no os asustéis! Las alubias dejan la textura perfecta como si añadiésemos grasas y nada de sabor, además aportará más proteínas a nuestro postre así que son todo ventajas!! Si todavía no te convence la idea de añadir alubias mira este brownie de chocolate con alubias ;)



Y no penséis que solo funciona en brownies el truco de las alubias, también lo he probado en bastantes bizcochos de tartas y el resultado es estupendo! Mira esta tarta de chocolate :D


Cómo sustituir la harina de trigo refinada en un bizcocho

Y aunque el trigo por sí mismo no es malo, es cierto que la harina de trigo refinada que compramos en el supermercado no nos aporta gran cosa nutricionalmente hablando. Así que si os animáis a cambiarla hay muchas opciones, como la harina de almendra, la harina de coco o el trigo sarraceno. A mí como más me gusta es combinando varias harinas, creo que el resultado es mejor y sobre todo delicioso!! Para muestra un botón... o dos!!

Esta impresionante tarta de zanahoria que nadie diría que no tiene gluten, ni azúcares añadidos ni lactosa!!


O este bizcocho marmolado de plátano y algarroba que está para chuparse los dedos ;)


Espero que os haya gustado este post y que estas ideas os sirvan para hacer cambios en vuestra dieta y empezar el curso y superar la vuelta de las vacaciones a tope de motivación para llevar un estilo de vida saludable :D